lunes, 26 de diciembre de 2011

Para reflexionar sobre la objetividad y la subjetividad


DIÁLOGO ENTRE Humberto Maturana y Bernhard  Pörsken
Extraído de “DEL SER AL HACER” Los orígenes de la biología del conocer.
P.:       -¿Cómo delimita los dos enfoques: Ojetividad y Subjetividad?
M.:       Subjetividad es una de las palabras que usamos para desvalorizar una afirmación sobre la base la  objetividad sin paréntesis. Un supuesto que no se basa en una correspondencia con la realidad externa es tildado de meramente subjetivo. Cuando hablo de subjetividad entre paréntesis, por un lado quiero mantener alerta la conciencia de que es imposible hallar un punto de referencia para las propias suposiciones que sea independiente del observador, y al mismo tiempo quiero plasmar en un concepto la experiencia de que existen objetos independientes de nosotros. Los paréntesis significan un determinado estado de conciencia.- ¿Cómo es posible, me pregunto, que vivamos los objetos como separados de nosotros, sabiendo que todo lo dicho es dicho por nosotros y precisamente no puede ser separado de nosotros?
P.:       Teniendo en cuenta que cualquier declaración inevitablemente remite al observador, la realidad única y universal se desmoronó en incontables realidades. En este momento, la población mundial supera los seis mil millones. ¿Diría que también hay seis mil millones de realidades?
M.:       Teóricamente ésto es pensable, pero de hecho altamente improbable. Si suponemos que estos seis mil millones de personas, aproximadamente cinco mil millones siguen el camino de la objetividad sin paréntesis, éstos viven en último término en un mismo dominio de la realidad: algunos creen en Alá, otros en Jehová o Jesús, otros se definen como agnósticos, etc. Algunos dicen que la conciencia constituye la realidad absolutamente válida, otros que es la materia o la energía, otros favorecen ideas o imágenes como los puntos de referencia absolutos de sus respectivas posturas… Pero todos tienen en común una única certeza fundamental: No creen que creen, sino que creen  saber, porque no saben que creen.
P.:       ¿Y qué hay de los mil millones restantes?¿Cómo puede caracterizarse su postura?
M.:       A lo mejor se sienten comprometidos con el camino de la objetividad entre paréntesis y poseen con ella la capacidad de reflexión: respetan las diferencias, no afirman ser los únicos que poseen la verdad, gozan de la compañía de otros, etc. En el devenir de la vida en común generan distintas culturas, vale decir que la cantidad de realidades posibles aparece como  potencialmente infinita, pero su diversidad está limitada por la vida en comunidad, por la cultura e historia que se genera en conjunto, y por los intereses y preferencias compartidos. Por supuesto que cada ser humano es distinto, pero no completamente distinto.
P.:       Es posible vivir en la conciencia de que potencialmente existen una infinidad de realidades posibles? ¿No se colapsaría y se perdería la perspectiva?
M.:…. La cuestión central sería si uno está dispuesto a renunciar a las propias certezas si ocurre algo inesperado. En este caso las desilusiones que uno sufre no necesariamente desembocarán en frustración  y enojo, sino que también pueden fundamentar, sin ningún dramatismo, una nueva forma de ver. Uno reconoce sin gran drama que las propias expectativas no se cumplen y entonces se reorienta.
P.:       ¿Cómo entiende la conciencia que la vida tiene muchas vueltas?
M.:       Son acontecimientos de la vida los que producen este tipo de insigths. Por ejemplo, muchas veces pasa que uno tiene determinada convicción y conoce a otra persona  a la cual, si uno fuese fiel a esa convicción, debería rechazar. Uno no debería encontrarla simpática, pero igual le cae bien y se da cuenta de que las propias opiniones y la simpatía por esa persona no coinciden y no pueden ser mantenidas simultáneamente. Si uno privilegia sus convicciones, este otro dejará de ser percibido como otro amable. Pero si toma partido por la simpatía, entonces empieza a reflexionar sobre los propios juicios y sus efectos, y se despide de ellos. De esta manera uno aprende que las convicciones y certezas en todas sus formas pueden ser limitantes porque, como muestra  el proceso de reflexión, comprometen a una percepción que uno mismo encuentra inadecuada.
P.:       Entonces las certezas encierran un peligro fundamental: invisibilizan las distintas opciones del sentir, pensar y actuar.
M.:       Si no se presentan como seguridades pasajeras y conectadas al momento, son algo muy poderoso, enceguecen y hacer parecer cualquier reflexión ulterior como pérdida de tiempo, si uno ya conoce el único resultado posible de cualquier esfuerzo de reflexión adicional. ¿Qué se está diciendo en el fondo cuando se afirma estar completamente seguro de algo? Que las dudas son innecesarias. Las propias convicciones tienen tal presencia que a uno le parecería totalmente sin sentido reflexionar acerca de las condiciones de su formación. Parece indicado actuar inmediatamente. Y quien además de eso quiere liberar a los otros de su supuesta ignorancia y percepción errónea del mundo, se torna peligroso. La certeza de la verdad sirve entonces para justificar explotación y avasallamiento, guerras y cruzadas.
TOLERANCIA Y RESPETO
P.:¿No existe una forma menos peligrosa y fanática de manejar la convicción de ser uno el que sabe lo que está pasando?
M.:       Todo depende de las emociones del que se encuentra en una relación con otro. Si le respeta, el hecho de representar distintas opiniones abre la oportunidad de una conversación fructífera, un intercambio exitoso. En cambio, si no le respeta y exige su rendición, las opiniones divergentes se convierten en motivo de negación.
P.:       ¿Qué criterio propone usted para tomar la decisión necesaria? Si es el propio bienestar, esto parece sugerir que uno debiera aceptar cualquier decisión imaginable como proyecto de vida. ¿Exige tolerancia total?
M.:       La defensa de la tolerancia tiene, desde mi punto de vista, un  resabio extremadamente desagradable y es un indicio de estar a favor del camino de la objetividad sin paréntesis: aunque en el fondo le parece indicado rechazar y desvalorizar al otro, el tolerante propone no hacerlo y esperar un poco. Quien tan solo tolera al otro, lo deja en paz por un tiempo, pero siempre tiene un cuchillo listo a sus espaldas. No le escucha, no le presta verdadera atención, sus propias ideas y convicciones están en un primer plano. Aunque el otro está equivocado, uno espera un poco con su liquidación, esto es tolerancia. En cambio, si se sigue el camino de la objetividad entre paréntesis, se enfrenta la cosmovisión del otro con respeto, se está dispuesto a escucharle, a interesarse por su realidad y a aceptar la legitimidad fundamental de ésta……
Es el respeto por la realidad  del otro lo que permite una evaluación exacta y un actuar consciente: primero se escucha, luego se decide.
No trato de convencer. con Algunas personas, cuando se enfrentan a mis ideas, empiezan a enojarse conmigo. Esto es completamente aceptable. Nunca procuraría corregir sus puntos de vista para luego imponerle los míos. ….Lo único que me queda es es la conversación el otro, siempre que éste la busque y la desee….Se le puede mostrar a una persona lo que significa escoger tal o cual ideología o forma de vida: se le puede hacer ver las consecuencias posibles que conllevan sus convicciones y acciones, pero eso es completamente distinto a obligarlo a algo y comprometerlo, con más o menos violencia, a un modo de ver las cosas.
El cambio de conciencia de ninguna manera puede ser forzado. Defiendo el derecho a cometer errores, el derecho a cambiar de opinión y el derecho a abandonar la sala en cualquier momento. Porque el que puede cometer errores puede corregirse, puede reflexionar. Y el que tiene el derecho de levantarse e irse, si se queda es por su propia voluntad….

viernes, 9 de diciembre de 2011

Palabras



Tengo la cabeza bullendo de palabras. Miles de palabras se agitan y pugnan por tomar forma  de alguna manera.  Algunas palabras son para decirse: son suaves y redondeadas y producen tranquilidad. Otras palabras sirven como arma: son punzantes e hirientes, lastiman y producen heridas que suelen no curarse, porque para eso necesitan del olvido, y el olvido a veces no quiere venir a salvar a nadie,  o está de vacaciones, o simplemente no se le da la gana de venir, o vaya a saber.
Hay algunas palabras que se forman hermosamente desde la nada: van eligiendo las letras cuidadosamente y son todo un a creación bella y terminada como no podría ser de otra manera. Esas palabras se forman de a poco, van iluminándose y crecen, son bellas y se pronuncian con pasión,  marcando fuertemente las consonantes, o también susurrándose suavemente con ternura infinita. Laberinto, círculo, universo, arboleda, música, violeta, azul, infinito, son algunas de estas palabras, que se deben saborear con fruición cuando se dicen: nada de decirlas a la ligera. Por supuesto que hay miles de estas palabras, que, si se busca de donde salieron se descubren palabras emparentadas, que generalmente gozan de las mismas condiciones  privilegiadas, y al encadenarse en una raíz, o una terminación,  agudizan sus características misteriosas.
Hay otras palabras que son maravillosas para escribirlas: el lápiz baila graciosamente sobre el papel dibujando los contornos continuos de esas palabras que nacieron para ser escritas. Porque hay otras que cuesta muchísimo escribir a mano: hay que cortarlas y seguirlas, y entonces ya no son tan hermosas.  Claro que también son bellas escritas a máquina o en computadora, pero no hay mejor manera de comprobar su flexibilidad  como escribirlas con un lápiz o lapicera.
Y también hay palabras desaparecidas. Palabras que usamos, y de repente: ¡Zas! No las usamos más, y las olvidamos. Aunque a veces, obstinadas, aparecen de improviso y nos preguntamos cuando fue el momento exacto  en que dejamos de usarlas.
Todo esto sin hablar de las palabras olvidadas, o que quieren ser olvidadas. A veces las tenemos en la punta de la lengua, parece que la vamos a decir, y sin razón aparece un destello y desaparecen. Y quizá pasan horas o días antes de volverlas a encontrar en el revoltijo de palabras que tenemos en nuestra cabeza. Y otras que quieren ser olvidadas porque desencadenan un remolino de emociones, pero son imposible de olvidar voluntariamente: cuando más queremos olvidarlas, más se empecinan con aparecer en la pantalla de nuestra memoria como un luminoso cartel fluorescente. A veces nos martilla la vigilia, de manera que no nos deja descansar, ni dormir ni relajarnos: tienen mucho poder algunas palabras.
Hay palabras que tienen otro tipo de poder: son las palabras que abren puertas, las palabras que consuelan, que producen encuentros, que encadenan, que  protegen, que contienen: son palabras mágicas. A veces pasamos mucho tiempo esperando estas palabras, pero como no hacemos nada, n o aparecen, y nos volvemos tristes esperando.
Y a veces, hay movimiento s tectónicos de palabras: De repente se produce una explosión de muchas palabras a la vez que necesitan escapar, como si erupcionaran:  en esos casos es imprescindible generar una vía de escape para todas las palabras que quieren salir juntas, y entonces hay que ponerse rápido a escribir, sin pensar demasiado, porque las palabras necesitan salir urgente, y no es necesario pensar mucho, solo brindar la vía de escape que las suelte de su prisión para que se desparramen sobre el mundo en  vehículos de papel, cualquier otro soporte o en  otros casos, en el mundo virtual.  Lo importante es que salgan, se expresen de alguna forma. Cualquiera.
Todo lo que está, todo lo que sentimos, todo lo que nombramos, todo , todo existe en el mundo paralelo o único de las palabras. Letras o signos arbitrarios que estructuran nuestro mundo, que nombran, que definen, que llaman, que cantan, que lloran, que alegran, que unen y separan, que determinan situaciones que siempre pueden ser de otra manera, que van determinando una red de relaciones….. de palabras.
Todo nuestro mundo es un mundo de palabras.
Cristina Vispo
9 de diciembre de  2011.

Telaraña: Incoherencias

Telaraña: Incoherencias

martes, 6 de diciembre de 2011

Comparación: Jackson Pollock vs André Breton: Textual

Dijo Jackson Pollock:

 "Mi pintura no viene del caballete. Casi nunca estiro la tela antes de pintar. Prefiero afirmar la tela sin estirar sobre una pared dura o el piso. Necesito la resistencia de una superficie dura. Sobre el piso me siento más cómodo. Me siento más cerca, más parte de la pintura, ya que de esta manera puedo caminar alrededor, trabajar desde los cuatro costados y estar literalmente en la pintura. Esto es similar a los pintores rupestres  indios del oeste.Continúo  alejándome de las herramientas usuales del pintor, tales como caballete, paletas, pinceles, etc. Prefiero palos, cucharas, cuchillos y gotear pintura fluida o una densa pasta  con arena, vidrio molido y otros materiales inusuales adicionados. Cuando estoy en la pintura no me doy cuenta de lo que estoy haciendo. Sólo después  de una especie de periodo  "de acostumbramiento", ver, en lo que he estado. No tengo miedo de hacer cambios, destruir la imagen, pues la pintura tiene una vida en sí misma.  Trato de que ésta surja.  Sólo cuando pierdo el contacto con la pintura, el resultado es una confusión. Si no,  es pura armonía, un fácil dar y tomar y la pintura sale muy bien" Jackson Pollock, hacia 1947.-

Dijo André Breton : 

 "Haga que alguien le traiga materiales para escribir, luego de haberse ubicado en un lugar lo más favorable posible para que su mente se concentre en si misma. Póngase en el estado más pasivo o receptivo que pueda. Olvídese de su genio, de su talento y del de todos los demás. Dígase a sí mismo que la literatura es el camino más triste que lleva a todo. Escriba rápido, sin un tema preconcebido, lo suficientemente rápido para no recordar y no tentarse de releer lo escrito." André Breton, en las instrucciones para producir un texto surrealista, en el Manifiesto Surrealista de 1924.-

domingo, 21 de agosto de 2011

Impresiones sobre el fin del cursado postítulo en Dramaturgia


Terminamos de cursar el Postítulo de Dramaturgia y a todos nos pareció demasiado corto. Fue un buen grupo, bastante variado, lo que generó una riqueza de situaciones compartidas que hizo placentero el cursado. Para lo que, como yo, no venimos de una formación en Teatro, esta experiencia nos permitió asomarnos a un mundo fascinante, y probarnos en una actividad que no nos es familiar. 
Cuando el tenor de la formación no es precisamente de deshinibición, es todo un desafió mostrar lo que podemos hacer delante de todos, muchos de los cuales están acostumbrados a hacerlo desde siempre. El grupo fue amablemente contenedor. Nos hemos sentido bien en él. Creo poder hablar en nombre de todos nosotros, por lo que he podido vivir en estos meses. Sería genial que el Taller de Escritura se concrete. Para los que nos gusta escribir, sería una oportunidad de hacerlo en  buena compañía. 
Y para terminar les dejo una frase que me pareció interesante de Susan Sontag: " NO SE ES ARTISTA DE UN ÚNICO MODO PORQUE ALGUNOS EXPERIMENTAN LA PLINITUD DEL SIGNIFICADO, Y OTROS VIVEN CON LA INCERTIDUMBRE DE QUE ALGO, FINALMENTE, PUEDA SER DICHO"
Y a ver si colaboran con el Blog: Drama y Turgia,  dicho sea de paso. 

jueves, 24 de febrero de 2011

¿Cuando una obra es una obra de arte?

Hoy que se tolera mejor la ambigüedad, es muy difícil sentenciar a una obra  como "buena" o "mala". Los códigos de los que nos valemos, son variados, flexibles, mutables, o ni siquiera existen. A menudo prevalece el sentido del gusto personal, que ya sabemos, no es tan personal como creemos, y sí  sabemos que es una construcción compleja entre las inclinaciones personales y la interacción social y cultural del contexto en que nos hemos desenvuelto.El gusto personal en general opta por declarar el valor o la falta de valor de una obra, sin demasiados titubeos.
En cambio el crítico formado en arte, en general expresa su opinión muy tímidamente. Nadie se anima a declarar  la falta de méritos de una obra , puesto enfrente de ella, y menos delante del autor.A veces se sale del paso con fórmulas neutras que nada dicen, que nada aclaran, y otras se inventan valores inexistentes en la obra.
En los últimos tiempos es alarmante la profusión de obras de todo tipo, musicales, plásticas, literarias, artesanales, teatrales,  filmes y fotografía, etc, que pululan envueltas en críticas inventadas  y llenas de una palabrería elogiosa  y banal, que confunde obras de estudio, obras sin pulir, obras que no siguen ninguna pauta técnica ni expresiva,. con obras que proponen discursos interesantes en su planteo de forna o en su  mensaje.
-¿Será que no hay nada interesante que decir?
Y cuando no hay nada interesante que decir: -¿No es mejor callarse?
Cómo decía: Hoy es muy dificil establecer cuando una obra es una obra de arte. Quizás el tiempo borre todas las pobres obras que andan por ahí pretendiendo ser importantes. Pero mientras podríamos reparar en que, el dominio de los medios técnicos, un mensaje interesante en una forma apropiada, un discurso que pueda ser leido sin aburrimiento y que recupere el entusiasmo, el esfuerzo, el hacernos sentir parte de  una historia, quizá sirvan para empezar.
Cristi
24-02.2011

jueves, 9 de diciembre de 2010

A propósito del Barroco

Este trabajo lo escribí a propósito para un estudiante de música muy estimado, al cual el barroco le genera un gran fastidio, y como tiene que estudiar esta época, creí que le podía servir tener otras miradas posibles; y como a él, a muchos otros a los que el barroco les es antipático. No se trata de que al conocer un movimiento o una época te empiece a gustar, sino que la puedas comprender, y así puedas encontrar un lugar desde donde analizarlo para que  no se convierta en un obstáculo que entorpezca la carrera o el estudio.

BARROCO

¡No puedo creer que odies el barroco!
¡Cuando te encanta Caravaggio y amás las luces y las sombras!
Sí que tiene un montón de aspectos por los cuales no estarás de acuerdo, pero es importante saber sus características hasta para odiarlo.
Quizá esto sea un poco aburrido, pero bueno, me voy a arriesgar:
a-CARACTERÍSTICAS GENERALES
Acordate que  el barroco expresa la crisis del renacimiento que se había anclado en la vida  tratando de comprender al mundo con la razón, ocultando los temas eternos: el sentido de la vida, de “la fortuna” de la predestinación, el barroco las saca a la luz: el hombre escudriña en su interior, el arte retorna a la espiritualidad, posiblemente como reacción al intelectualismo, formal y plástico, por ello es teatral y retórico.
El Barroco pretende alcanzar la realidad de la  sustancia del alma a través de la religión, tratará de persuadir, más que renovar.
En lo religioso el protestantismo está poniendo en cuestión la riqueza de la iglesia de Roma. A partir del Concilio de Trento, el arte adquiere su verdadera función: manifestar la espiritualidad del pueblo. La contrarreforma influye en el Barroco, que fundamentalmente se manifestará en la pintura y la arquitectura, consideradas medio de enseñanza de los fieles.
Como expresión del triunfo de la iglesia católica, que primero tendrá una tendencia más ascética, y luego   tenderá a lo grandioso, a lo dinámico, se inclinará por la curva, por lo oblicuo, forzando los planos de luz y sombra, adquiriendo un efecto dramático que intenta sorprender.
·        Desde lo histórico, el Barroco, es sinónimo de irregular, de extravagante, excesivo y hasta ridículo.
·        Desde lo estético es lo decadente del renacimiento, y en la música como en las demás artes, acude a desarrollar percepciones emotivas y conmovedoras,( como lo hará más tarde el romanticismo)
·        -En pintura, se destaca el color antes que la línea, la atmósfera, la luz, el movimiento, la confusión de los planos, la forma abierta. -¿Hay algún paralelo en música?
·        -En arquitectura, predomina la elocuencia de las formas y de los colores, buscando la espectacularidad y la retórica. Se desarrolla una rica y lujosa arquitectura religiosa, ahora como imagen del cielo en la tierra, muy lejos de la austeridad clásica, más intelectual que emotiva. Recurre a la línea curva y ondulada, las formas elípticas y ovales como alternativa a la línea recta.
·        -Se arrastra a la feligresía con efectos como: el lujo y la riqueza,(que son más elocuentes que lo austero)
·        -Las fachadas principales muy trabajadas.
·        -Los espacios interiores de las iglesias, grandiosos, y lo retórico al servicio de la propaganda de la iglesia y del estado.
·        -Caravaggio será, el pintor que crea el tenebrismo como contradicción entre la luz y la sombra, pintará motivos religiosos muy a su interpretación, con modelos tomados del pueblo, muy lejos de la asepsia  que había prevalecido en la Edad  Media, que renovará la naturaleza muerta, aunque desdeñará el paisaje.
·        Si bien el barroco nace en Italia, y recupera lo religioso cristiano, también  incluye dudas: -¿el hombre es libre? -¿Yo soy ( no soy) libre?


b-UN POCO DE TEORÍA
La oposición contra el renacimiento se basará en un sentimiento de insatisfacción frente al elevado estilo clásico, supuestamente intemporal y sobrehumano, así como a sus formas “perfectas”, que no sólo son insuficientes para una época de transformaciones, sino imperfectas: se cuestiona el sentido de lo perfecto.
En los diferentes países de Europa, el barroco tomará características diferentes.
·        El artista, bajo la monarquía absoluta, es administrador de la opinión pública, director de propaganda, jefe de ceremonias y maestro del placer y la distracción de las cortes.
·        El hombre “distinguido” no muestra sus sentimientos,, ni sus sufrimientos, ni preocupaciones, el arte cortesano se abstiene de exhibicionismos populares. Lo que importa es el poder absoluto del monarca, puesto en su lugar por Dios. Acá nace la etiqueta, el protocolo, el decoro y el ceremonial.
Las obras de arte se acomodan al lugar. Los artistas se acomodan en los lugares que puedan estar un poco seguros, pero la situación es diferente en los distintos países y cortes de Europa. Pero mientras las cortes desarrollaban estas formas sociales, el arte de la contrarreforma es núcleo en el que se gesta el arte popular, a partir del arte de la devoción, el dolor y la exaltación del sentimiento, el éxtasis místico y la dicha de los mártires. De estos elementos surgirá el arte popular. Poco a poco penetran en el arte lo emocional, y lo subjetivo, que luego tendrán su mejor expresión en el romanticismo. “En las obras de los artistas medios de la época, nacen estos clichés del sentimentalismo ñoño que caracterizan el arte popular actual” (Arnold Hauser: Sociología del arte, tomo 5)
Tenemos en la época Barroca, (que históricamente fue un periodo corto, que se extiende desde la segunda mitad del siglo XVII a la primera del siglo XVIII) un  periodo en el que luchan  fuerzas opuestas: la austeridad de los monarcas que intentan “conservar” el orden existente frente a la Reforma, y la difusión de los caracteres más amarillistas, ligados a la emoción, el sentimiento y el “efecto” que generan y alimentan el arte popular en formación. El espíritu barroco define al mundo como un teatro del mundo, como un espacio delimitado en un intento de afirmar su totalidad.
Por otra parte, el barroco da la bienvenida a la “angustia” anticipándose al romanticismo o y al existencialismo. Pero justamente la angustia, es lo que lleva a disfrutar el momento presente, las cosas buenas de la vida, con una nueva libertad del espíritu.
Pone en cuestión la contraposición entre la luz y la sombra, real y simbólica, lo bello y lo feo, lo monstruoso, la vida y la muerte, la dicha y la angustia…
Aparece, anticipándose al futuro, la pregunta : -¿por qué todo hombre que piensa se siente prisionero? -¿Por qué el ser humano se siente en una cárcel? –y ¿Por qué este camino de angustia nos lleva hacia el arte?????
Así, el arte se va inclinando hacia lo sensible, porque lo metafísico se vuelve demasiado abstracto, o simbólico, porque exige demasiado esfuerzo para la interpretación.
En Teatro, los personajes se vuelven más reales, para mantener el interés, los vestuarios se hacen más importantes hacia 1700.
En el Barroco aparece “el sueño”, como elemento precursor del romanticismo y del surrealismo: el umbral entre el conciente y el inconciente: recordemos a Shakespeare, que el neoclasicismo va a dejar de lado por considerarlo demasiado: “Apasionado”,,,, pero luego el romanticismo lo volverá a valorizar.



c-UN POCO MÁS DE TEORÍA:
Según Van Lier ( Henry Van Lier: Las artes del espacio) en las obras maestras lo propio de la obra se confunde con lo que él llama el “absoluto formal”, es decir la búsqueda o la preocupación en buscar el rigor formal, aunque se pierda un poco lo expresivo. En estos análisis, existen dos polos o categorías de la historia del arte: Lo Clásico y Lo Barroco como tendencias opuestas, y sus superlativos: el manierismo y el expresionismo.
Lo clásico y lo barroco  son temas huidizos, pero se utilizan como esquemas de análisis artístico teórico:
Existen tres sentidos posibles de analizar estas categorías:
·        Desde lo histórico: como dos momentos determinados de la historia de occidente. (Sentido Mâle).1-Los clásicos se apoyan en lo estático, lo centrípeto, lo vertical, el dibujo es la base. Escalonan los planos de color, son avaros de sentimiento, son económicos en su estructura, se interesan por la esencia y el ser. 2-El barroco es lo contrario: quiere lo inmenso, refina el color, busca la diagonal, baña de sutilezas el claroscuro, es centrífugo, diluye las partes, resalta las siluetas, confunde los planos, hace prevalecer el decorado. Vive de la apariencia y la metamorfosis. Es ostentoso  y fluido. El renacimiento había sido griego y epicúreo, el barroco será latino y estoico. El barroco es menos homogéneo que el renacimiento. Luego, este análisis se puede aplicar a cualquier época histórica, y las características del movimiento artístico podrán adscribirse a una u otra tendencia.
·        Otro sentido es analizar la historia por periodos que se van repitiendo en cada periodo o movimiento: Sentido Focillon. Según este sentido, los estilos se van repitiendo una y otra vez, y así, cada movimiento en arte tiene momentos: 1-Un despertar, donde el estilo se pone a buscar sus medios de expresión, ARCAICO O EXPERIMENTAL, 2-Uno de desarrollo, periodo de expansión o florecimiento, que es el periodo CLÁSICO, 3- y luego viene un momento de refinamiento y decadencia, o sea el periodo BARROCO. Este es un análisis de metamorfosis, de envejecimiento de los estilos, sin entrar en juicios de valor. Así, el renacimiento nace de una evolución interna del arte occidental, en la que pareció que lo antiguo podía servir. Los estilos colectivos, así como los particulares, sufren la acción de causas disímiles, pero éstas no influyen sino después de haberse insertado con su propia lógica, así como los alimentos pueden ser tolerados, nutren, tonifican  o matan al medio interno, que es el organismo, así pasa con las influencias del entorno. Para Focillon, estos estadios pueden tener diferencias, pero siempre se encuentra en el desenvolvimiento de un estilo: lo Clásico y lo Barroco.
·        D·Ors, en cambio, se concentra, no en los periodos de desarrollo, sino en dos tradiciones, dos espíritus que se oponen en todas las épocas. Dos temperamentos de artistas: Están los disciplinados, los recogidos, los respetuosos: tienen el “ethos clásico”. Y están los turbulentos, los impacientes, los que utilizan al arte para decir algo que no es necesariamente el arte establecido, algo que no es más que la expresión de los tormentos y los júbilos.: tienen el “ethos barroco”.( ¿te suena familiar?) En este sentido Picasso configura al barroco y Matisse es clásico. Debussy observa que Franck se emparienta con los grandes músicos para quienes los sonidos tienen un sentido exacto en su acepción sonora, los usa en su precisión sin pedirles jamás otra cosa que lo que contienen. Y esa es toda la diferencia entre el arte de Wagner, bello y singular, impuro y seductor, y el arte de Franck, que sirve a la música sin pedirle la gloria.  Así, tiene sentido calificar de “barroco” a todo individuo que busque en el arte una afirmación posible de su yo.
( -¿no tiene en común con vos más de lo que pensás??????). De todos modos, tendremos que considerar que las fases y los temperamentos eternos se encajan los unos en los otros. Lo estrecho y los lazos arraigan en estructuras permanentes del espíritu, y toman en préstamo su forma, y a la inversa, las estructuras permanentes no toman conciencia de sí mismas sino en los acontecimientos contingentes.

Cristina Vispo
Noviembre 2010.